El melocotón es una de las frutas más representativas del verano en España, pero su temporada es corta y su maduración, rápida. Cuando tenemos más melocotones de los que podemos consumir en pocos días, la conserva en almíbar es una de las respuestas más sabias que nos ofrece la cocina tradicional: una técnica sencilla que permite guardar el sabor de la temporada para disfrutarlo meses después. Nuestras despensas nunca se quedabarán sin fruta con esta técnica.
Hacer conservas en casa es una de las formas más efectivas de respetar el ritmo de las estaciones y reducir el desperdicio alimentario. Comprar fruta de temporada y de proximidad cuando está en su punto de maduración –que es también cuando más abunda y más barata resulta– y conservarla para los meses de fuera de temporada es una alternativa sostenible al consumo de frutas importadas o cultivadas en invernadero. Esta receta funciona también con otras frutas de hueso como albaricoques, ciruelas o peras. Si optas por fruta ecológica o agroecológica, podrás aprovechar incluso la piel sin preocuparte por los residuos de fitosanitarios.
Esterilizar los botes de cristal hirviéndolos en agua durante 10 minutos. Dejarlos escurrir boca abajo sobre un paño limpio.
Pelar los melocotones, retirar el hueso y cortar en mitades o en cuartos, según el tamaño del bote que vayas a usar y de los melocotones. Rociar con el zumo de limón para que no se oxiden.
En un cazo, disolver el azúcar en el agua a fuego medio y llevar a ebullición. Dejar cocer el almíbar unos 5 minutos.
Introducir los trozos de melocotón en los botes esterilizados, apretándolos ligeramente. Verter el almíbar caliente hasta cubrir completamente la fruta, dejando un centímetro libre hasta el borde.
Cerrar los botes bien y ponerlos al baño maría durante 20 minutos para hacer el vacío. Retirar, dejar enfriar completamente y comprobar que la tapa ha hecho el vacío (no debe ceder al presionarla en el centro). Guarda en un lugar fresco y oscuro.
Esterilizar los botes de cristal hirviéndolos en agua durante 10 minutos. Dejarlos escurrir boca abajo sobre un paño limpio.
Pelar los melocotones, retirar el hueso y cortar en mitades o en cuartos, según el tamaño del bote que vayas a usar y de los melocotones. Rociar con el zumo de limón para que no se oxiden.
En un cazo, disolver el azúcar en el agua a fuego medio y llevar a ebullición. Dejar cocer el almíbar unos 5 minutos.
Introducir los trozos de melocotón en los botes esterilizados, apretándolos ligeramente. Verter el almíbar caliente hasta cubrir completamente la fruta, dejando un centímetro libre hasta el borde.
Cerrar los botes bien y ponerlos al baño maría durante 20 minutos para hacer el vacío. Retirar, dejar enfriar completamente y comprobar que la tapa ha hecho el vacío (no debe ceder al presionarla en el centro). Guarda en un lugar fresco y oscuro.
Hacer conservas en casa es una de las formas más efectivas de respetar el ritmo de las estaciones y reducir el desperdicio alimentario. Comprar fruta de temporada y de proximidad cuando está en su punto de maduración –que es también cuando más abunda y más barata resulta– y conservarla para los meses de fuera de temporada es una alternativa sostenible al consumo de frutas importadas o cultivadas en invernadero. Esta receta funciona también con otras frutas de hueso como albaricoques, ciruelas o peras. Si optas por fruta ecológica o agroecológica, podrás aprovechar incluso la piel sin preocuparte por los residuos de fitosanitarios.