Este salpicón nace de una sabiduría muy antigua: la de no desperdiciar nada de lo que ha costado tiempo y fuego preparar. Con esta receta ganadora de la categoría individual del V Concurso Intergeneracional el Reto de la Cocina Sostenible del Aprovechamiento, María de los Llanos nos recuerda que el cocido no es un plato de un día, sino el punto de partida de varios. En invierno, las carnes sobrantes se convierten en ropa vieja pero en verano, con casi los mismos ingredientes se transforman en este plato fresco y refrescante.
Las cantidades son al gusto, este es un plato sin proporciones fijas ya que se adapta a lo que haya sobrado del cocido.
Los tomates y pimientos de huerto, como los que usa María de los Llanos, no solo tienen más sabor: al no haber sido cultivados para aguantar largas cadenas de distribución, suelen consumirse más frescos y con menos embalaje. Si tienes la suerte de acceder a producción local o de huerto, priorízala especialmente para platos en crudo como este salpicón, donde la calidad de la hortaliza se nota en cada bocado.
Deshuesar y cortar en trozos pequeños las partes magras sobrantes del cocido: pollo, cerdo y ternera. Reservar.
Picar muy fina la cebolleta y los pimientos, tanto el verde como el rojo. El corte fino es importante: en este plato la hortaliza acompaña y refresca, no protagoniza.
Mezclar las carnes con la cebolleta y los pimientos. Añadir un generoso chorretón de aceite de oliva virgen extra y remover bien. Cubrir y dejar reposar en frío durante un par de horas. Este reposo es clave: permite que las carnes, que tras la larga cocción del cocido pueden resultar algo fibrosas, recuperen jugosidad y adquieran una textura mucho más agradable.
Justo antes de servir, incorporar los tomates cortados en trocitos, las aceitunas aliñadas, el zumo de limón al gusto y una pizca de sal. Mezclar todo con suavidad y llevar a la mesa. Fresco, sabroso y listo para disfrutar.
Deshuesar y cortar en trozos pequeños las partes magras sobrantes del cocido: pollo, cerdo y ternera. Reservar.
Picar muy fina la cebolleta y los pimientos, tanto el verde como el rojo. El corte fino es importante: en este plato la hortaliza acompaña y refresca, no protagoniza.
Mezclar las carnes con la cebolleta y los pimientos. Añadir un generoso chorretón de aceite de oliva virgen extra y remover bien. Cubrir y dejar reposar en frío durante un par de horas. Este reposo es clave: permite que las carnes, que tras la larga cocción del cocido pueden resultar algo fibrosas, recuperen jugosidad y adquieran una textura mucho más agradable.
Justo antes de servir, incorporar los tomates cortados en trocitos, las aceitunas aliñadas, el zumo de limón al gusto y una pizca de sal. Mezclar todo con suavidad y llevar a la mesa. Fresco, sabroso y listo para disfrutar.
Los tomates y pimientos de huerto, como los que usa María de los Llanos, no solo tienen más sabor: al no haber sido cultivados para aguantar largas cadenas de distribución, suelen consumirse más frescos y con menos embalaje. Si tienes la suerte de acceder a producción local o de huerto, priorízala especialmente para platos en crudo como este salpicón, donde la calidad de la hortaliza se nota en cada bocado.